Recomendaciones: Puede realizarse en cualquier época del año. Los caminos que se van a seguir son de tipo carretero y se encuentran en muy buen estado, por lo que también puede realizarse con bicicleta de montaña. Es necesario llevar agua.

Duración: Aproximadamente 3 horas a pie.

Accesos: Junto a la carretera y frente a la entrada de Radiquero, hay una explanada con paneles informativos en la que es posible dejar el coche. Sin atravesar la carretera y muy cerca de la parada de autobús, tomaremos un camino a la derecha, asfaltado en sus primeros metros, pero que poco después pasa a ser de tierra. A partir de aquí seguiremos el itinerario indicado en el mapa que mostramos arriba.

Por Nacho Pardinilla

Las sierras de Sevil y del Tito van perdiendo altura y energía a medida que se llega a Radiquero. A partir de aquí y hacia el Sur comienza el verdadero Somontano, donde el paisaje se vuelve dulce y los horizontes se abren.

Las llanuras ligeramente onduladas son las verdaderos protagonistas, que aunque están atravesadas por pequeños barrancos, no son obstáculo para que se desarrollen cultivos de almendros, olivos, viñedos y cereales. Separando las diferentes parcelas de tierra crecen espesos setos y bosques residuales de encinas, los cuales poseen un alto valor ecológico, pues favorecen la biodiversidad en los campos.

La conjunción de todos estos elementos aportan al caminante un agradable ambiente con múltiples colores, sonidos y olores, luces y sombras, etc., que van cambiando al mismo tiempo que transcurren las estaciones del año. Formando parte de esta naturaleza humanizada, se alzan pequeñas construcciones pastoriles y agrícolas en clara sintonía con el medio que les rodea. A través de este sencillo recorrido será posible observar sus diferentes tipologías.

Pero antes de comenzar, es totalmente necesario dejar las prisas en casa y así poder admirar la grandeza de las cosas más pequeñas.